Alimentos: Hijos Mayores de Edad. Estudios Universitarios: ¿Centros Públicos o Privados?

A continuación te planteamos un caso real, en que una madre divorciada fallece, y el progenitor hombre se vuelve a casar, y por razones evidentemente familiares la comunicación y relación entre padre e hija se deteriora, hasta el extremo de que se ven enfrentados en los Tribunales, por un problema de subsistencia y educación de la misma, ya que el padre se negaba a pasarle alimentos.

chica universidad

Es evidente que la relación se había roto, y la situación era muy tensa, cuando se da el hecho de que tienen que solucionar sus problemas por el arbitrio de terceros, y no por la concordia, tratando de llegar a un acuerdo razonable. Al fin y al cabo, son padre e hija.

Bueno, como veremos, el padre es un poderoso comerciante de electrodomésticos, propietario de una importante firma, y tiene una situación desahogada en el aspecto patrimonial, ya que su facturación anual para el año 2011 era de 509.000 euros, y en el acto del juicio ofrece 100 Euros por Alimentos.

La hija desea estudiar la Carrera de Arquitectura Técnica en la Universidad de Navarra, y con dicha cantidad de 100 euros, como se dice vulgarmente, no tiene ni para las fotocopias.

Por la tensión generada, su padre se oponía a que estudiase fuera de Valencia, a pesar de que sus recursos se lo permitían, sin causarle ningún tipo de quebranto económico.

Llegados a este punto nos encontramos con el Juez de 1ª instancia, para resolver el problema, decide otorgarle a la hija una cantidad 150 euros para vestido y transporte, y condena al padre a que pague todo el ciclo de estudios en la Universidad de Valencia donde ya se había matriculado, hasta su finalización.

La Sentencia, recaída en Primera Instancia no gustó a ninguna de las dos partes, y por tanto, fue apelada por las mismas, a la hija porque no le daba suficiente para alimentación y al padre porque debía abonar estudios en una Universidad Privada, que no deseaba.

Visto el asunto en Segunda Instancia, la Sala de la Audiencia estudia en primer lugar el problema de los Alimentos del hijo mayor de edad, y llega a la conclusión de que la pensión básica que se le asignó en Primera Instancia, era irrisoria, teniendo en cuenta que no se acomoda a los medios económicos de quién los da, ni a las necesidades de quién los recibe.

Se asciende la cantidad a 500 Euros mensuales, ya que el Tribunal no da credibilidad ni a los ingresos que dice percibir el padre, ni a sus condiciones laborales ni a la situación económica de la que derivan estos ingresos.

Y en cuanto al 2º tema planteado, es decir, que la hija se haya matriculado en la Universidad de Valencia, y que el padre no desea financiar, la Sala, le obliga a seguir abonando este curso, ya iniciado, para no perjudicar a la hija, pero introduce novedades para años sucesivos.

Así la Resolución, hace referencia a que la hija, cursa una Diplomatura en Alicante cuando la misma puede realizarla en una Universidad Pública, incluso en la Universidad de Valencia.

Las diferencias sustanciales en los costes de Matricula, entre ambos Centros, hacen que el Tribunal se decante por fijar un presupuesto por curso, en base a los siguientes razonamientos:

1º. La hija se preinscribió en la universidad, sin que se conozcan las razones objetivas por las que cambió de criterio que le llevaron finalmente a realizar el Curso en Alicante.

2º. Ni el padre, ni el Tribunal, tienen capacidad para imponerle dónde debe cursar sus estudios.

3º. Pero sí pueden limitar la aportación obligatoria, en el caso de que unos mismos estudios se puedan cursar en una Universidad Pública y en una Privada.

Es evidente, que el aura y esplendor de la Universidad de Valencia, no lo tiene un Campus de reciente implantación como en el que se había matriculado.

Llegados a este punto, la hija tendrá varias alternativas: optar y comunicar adecuadamente con su progenitor, para encontrar una solución satisfactoria ante la situación de tensión y falta de armonía que tiene con el mismo, o seguir sus estudios en el Campus de la Almunia.

Todo ello salvo que se acredite en un proceso posterior, el hecho de que estudiar en una Universidad Privada, con costes económicos muy superiores, desemboquen en un mejor desarrollo intelectual, humano y profesional, pues lo contrario sería un ejercicio abusivo del Derecho a la Educación.

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